Hace ya unos años vi una película que, aunque resultaba muy comercial y generalmente no suelen gustarme mucho ese tipo de películas, me encantó.
Su título era, “Eat, Pray , Love” y, de vez en cuando, me gusta volver a verla; así como escuchar su banda sonora, ya que me hace transportarme a momentos realmente mágicos y no tanto de mi vida. Tal vez, como suele pasar, porque me sentí muy reconocida en el personaje de dicha película, en las diferentes etapas de mi vida.
En ella se habla de tres normas que para mi han sido fundamentales durante los últimos años, y hoy me gustaría contártelas.
COME: Qué decir tengo de ello. Me encanta comer, y esos kilitos de más que se han ido poniendo en mi cuerpo, aunque reconozco que intento cuidarme un poco, lo delatan. Amo una buena comida con una buena copita de vino. Degustar cada manjar que entra en mi boca es para mi un verdadero placer. Y, que decir de una cena o comida entre amigos, o con esos familiares a los que adoras y no puedes ver habitualmente; como a mi querido tío Eduardo al que tanto añoro.
Lo recomiendo, aprende a disfrutar de cada instante de una buena comida.
REZA: Y con rezar no me refiero a rezar a un Dios en concreto, sino al hecho de tener FE.
Es innecesario procesar una religión en concreto. No obstante, si es importante creer que hay algo más que lo que vemos, ya que de esta forma recobraremos la esperanza de que las cosas pueden cambiar. ¿No sería muy pretencioso pensar que todo depende de nosotros y que no hay nada más detrás?
Prefiero pensar que hay un ENTE, podemos llamarle Dios, o como cada persona prefiera denominarlo, detrás de todas nuestras acciones; y que éste nos regaló el libre albedrío para poder elegir el camino que tenemos que recorrer cada día.
AMA: ¡SI! Y hazlo sobre todas las cosas porque ese será el camino a seguir que puede ayudarte en tu día a día a ser más feliz.
Comienza amándote a ti mismo sobre todas las cosas. Porque, si no te amas a ti mismo, ¿cómo puedes amar a los demás?
Después, aprende a enviar amor a todo el mundo, independientemente de la unión que tengas con él. Perdona y envía amor. Vive desde el corazón cada una de tus emociones.
El Amor te liberará del sufrimiento y de la tristeza del alma.
A partir de ahora aprende a caminar con estas tres pautas, y ya me contarás cual es el resultado.

Beatriz Vilas