Estamos pasando por momentos complicados, donde la crispación, la crisis, la soledad y las malas relaciones llenan muchas vidas; y estas fechas navideñas son difíciles de soportar, emocionalmente hablando, en el seno de muchos hogares.
Es mentira que la crisis vaya a mejor y que la gente esté más tranquila, sino todo lo contrario. Estas fechas en las que, por nuestras pautas sociales, nos vemos obligados a sentirnos bien; pueden ser un polvorín en muchos hogares.
Así que me gustaría ofreceos unas claves para superar estas fiestas de una forma tranquila y en pos de la felicidad de todos nosotros.

  1. Antes de hablar, respira profundamente y piensa lo que vas a decir a tus compañeros de trabajo y familiares. Ellos no son responsables de tus malos humos, ni de la crisis mundial.
  2. Desarrolla toneladas de paciencia y aprende a ser asertivo. Sólo así, podrás ponerte en la piel del otro y entender lo que siente su corazoncito.
  3. Regala dosis de respeto y amor a los tuyos. El Amor que se envía, se recoge. Pero, lo negativo también. Así que explota tu lado positivo.
  4. Sé conciliador en las reuniones familiares y sociales que tendrás en estos días.
  5. Intenta disfrutar de estos días y no entres en ellos con el pie izquierdo pensando que “no me gusta la Navidad “.
  6. Si vas a dedicarte a amargar al personal, emigra a Alaska o donde tu economía te permita irte. Si no te puedes ir a ningún sitio, evita relacionarte, pero no expandas kilos de negatividad allá donde vayas.
  7. Intente recordar a los que ya no están contigo en estos momentos y mándales mucho Amor, porque ese amor te será devuelto en energía positiva.
  8. Si la vida te da limones, haz limonada y no te pases todas las fiestas intentando hacer zumo de tomate. Tu realidad es la que es y, con negatividad, no llegaremos a ninguna parte.
  9. Utiliza el humor, que es el mejor antídoto para superar las fiestas, e intenta verlas con los ojos de un niño.
  10. Elige el respeto ante todo. Con la mala educación y las malas formas no vamos a ninguna parte, y mucho menos hacia la felicidad.

Feliz Navidad a tod@s.

Beatriz Vilas