Domingo 15 de febrero. Tras un fin de semana de trabajo, me levanto hoy con ganas de cocinar.
Últimamente, no se por qué extraña razón, tengo ganas de cocinar, es más, diría que es una necesidad para mi alma.
Encuentro la inspiración a través de las cucharas y las cazuelas. Si mi padre levantara la cabeza, se quedaría perplejo… ¿será que me estoy haciendo mayor?
Y, entre lasañas, sopas y pucheros varios, escucho el informativo 24 horas, desde mi casa en la Selva Negra.
Algo me dice que hoy tendré un día de inspiración y tertulia, y así es.
Tras terminar con mis guisos, una rica sopa de verduras, con su puré de verduras y la lasaña de espinacas con salmón, decido seguir leyendo, esta vez sobre biodescodificación y biofeeback.
Finalmente, decido llamar a mi gran mentor Javier Tejerina y, tras 2 horas y media hablando por teléfono con él, diseñamos otro plato nuevo para poder dar más y más a nuestros clientes y poder aportar un granita de arena a este mundo convulso.
Tengo la sensación de que ahora las cosas pasan rápidas, muy rápidas, y que continuamente nuestros clientes nos piden innovación y cambio. Y, en ello estamos, intentando buscar, investigar, entre Alemania, España, Francia , Suiza… algo nuevo que aportar a nuestra sociedad.
¿Será que me estoy haciendo mayor?…mmmmm, seguiré cocinando nuevas recetas a fuego lento.

Beatriz Vilas